El naturismo y el movimiento Hippy

Se llama ‘hippie’ a un movimiento contracultural nacido en los años 60 en Estados Unidos, así como también a los seguidores de dicho movimiento. Es una corriente cultural contestataria caracterizada por su originalidad e ideas progresistas. El pensamiento se centra en el amor a la libertad, a la naturaleza, y al crecimiento personal y espiritual. Es un movimiento que rechaza la violencia, la belicosidad, la guerra nuclear, el machismo, la segregación racial y muestran una especial sensibilidad por el medio ambiente.  Se basa además en algunos de los valores de la Generación Beat y, en menor medida, del naturismo alemán.

Se caracteriza por una serie de valores y consignas en contra del sistema conservador y que apuesta  por el desarrollo de la libertad individual. Por sí mismo, el movimiento no tiene un carácter ideológico/político específicamente definido o una organización homogénea o estable, aunque generalmente se tiende a ideas y modo de vida con tendencia claramente inclinada a una perspectiva de socialismo libertario y ecologismo. De todas formas, gran parte de los hippies fueron relativamente apolíticos o sino políticamente sincréticos. Estas perspectivas, debido al rechazo del consumismo y de la mercantilización de la sociedad capitalista contemporánea ponían de manifiesto su visión usualmente ecologista, y fundamentaban la importancia hacia el respeto a la libre expresión de la subjetividad y la creatividad, claras tendencias hacia experiencias autogestionadas, dejando bien claro el rechazo hacia el burocratismo y la propuesta más desarrollada, que era la creación de comunidades intencionales y otros modos de relaciones humanas o lo que se llegó a denominar una ‘sociedad alternativa’.

El respeto por el medio ambiente es uno de los principales valuartes del movimiento hippy incluso hoy en nuestros días es el gran emblema la sostenibilidad del planeta y el cuidado por los animales y las plantas. Los Hippies (al rechazar la violencia) creen en la armonía entre el ser humano y el contorno natural que les rodea, por lo cual tratan de no matar o no comer a otros seres vivos animales, por lo que optan por ser vegetarianos, agrupándose en núcleos llamados comunas donde los bienes materiales y el trabajo se reparten entre los miembros de éstas.

Los hippies muestran una abierta rebeldía contra las construcciones de género de la sociedad basada en una estricta división de roles y comportamientos para los sexos. Abrieron vía al feminismo, a la  aceptación de la homosexualidad, de las relaciones interraciales y las poligámicas o de grupo.

Sin duda alguna, y visto lo anterior, el movimiento hippie ha roto muchas normas sociales y ha impulsado nuevas visiones y actitudes que han sido asimiladas en mayor o menor medida por la cultura mayoritaria, influyendo en la sociedad como ninguna otra corriente del siglo XX: música, cine, literatura, arte, tolerancia y celebración de la diversidad cultural y étnica, libertad individual, libertad sexual, nudismo, la búsqueda de una espiritualidad alternativa (budismo, meditación, yoga, tantra, new age,…), movimientos reconstruccionistas y conservacionistas de culturas locales amenazadas por la globalización homogénea de la sociedad occidental, ecologismo, feminismo, etc.

Ser hippie es más una actitud y un modo de entender la vida que una estética. Tal como dijo Timothy Leary en The Politics of Ecstasy: “Por cada hippy visible, descalzo y lleno de flores, hay miles de miembros invisibles cuyas vidas están sintonizadas a su visión interior”. Comparto totalmente esa idea.

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